EL TALENTO DESPUÉS DE 3 MESES EN CUARENTENA


No sé desde donde me leas tú. Sin embargo, en México ya cumplimos 3 meses en cuarentena a causa de la pandemia por COVID-19. Sí, 3 meses en los que nos hemos acostumbrado a vivir de una manera completamente diferente a lo que conocíamos. Ya más de noventa días sin pisar un centro comercial, sin  tomar una copa o cenar en un restaurante, de no ir al gimnasio (he ahí la justificación de miles de personas por haber subido de peso, yo entre ellos), de no reunirnos con los amigos, de hacer home office, de salir estrictamente a lo necesario y, sobre todo, lo más radical de toda esta experiencia, con distanciamiento físico. Quizá esa sea la parte más extraña de todo el proceso, y es que los mexicanos somos bien afectuosos, abrazadores y besucones. Si bien hay muchísima gente que nunca hizo la cuarentena per se (y atención, no hablo de quienes tuvieron que seguir saliendo de sus casas porque su trabajo así se los requirió; ellos son los héroes del mundo), esa gente que se pasó estos tres meses haciendo reuniones, carnes asadas, saliendo a la calle como si nada pasara, que nunca usó un cubre-boca, que no cuidó a sus mayores y hasta los iba a visitar.

La contraparte de la situación ha sido una larga espera, para todos aquellos que hemos intentado seguir los parámetros de protección y salud. A saber:

  • La higiene constante. Lavar manos cada 20 minutos y tener gel antibacterial al alcance.
  • Mejorar los hábitos básicos, como la alimentación, el ejercicio en casa y las horas de sueño.
  • Tomar suplementos alimenticios y vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico.
  • Salir de casa exclusivamente cuando no queda otra opción, para actividades necesarias.
  • Mantener la distancia recomendada y, sobre todo, excluir todo tipo de contacto físico.

Todos estos hábitos nos han transformado. Me pregunto si al paso de los años los conservaremos, o si los olvidaremos conforme nos vayamos adaptando a la nueva normalidad. En mi caso personal, temo que no me pueda quitar la obsesión por la limpieza y que incluso desarrolle una fobia con respecto a saludar de mano y tocar perillas, puertas y cosas de uso común en casa, en la oficina y en lugares públicos. Sea lo que sea, cada quién tendrá su propio proceso de re-adaptación a la vida en general.

Ahora bien, ¿qué pasó con el talento humano durante estos tres meses? Como líder de una empresa de atracción y gestión del talento, además de tener muchos amigos empresarios con los que comparto experiencias sobre cómo han manejado la situación en sus negocios, tengo algunas nociones de la transformación que el talento humano está viviendo a raíz de esta cuarentena prolongada. A continuación les resumo mis apreciaciones:

1. La primera de ellas es la digitalización de actividades. Desde acostumbrarnos a tener constantes reuniones a través de plataformas virtuales como Zoom, Meet, Hangouts, Skype, incluso FaceTime; hasta adquirir sistemas que permitan el seguimiento y orden de las tareas, que puede ser software hecho a la medida o plataformas ya establecidas, como Monday, Trello, Slack, por mencionar algunas.

2. El trabajo remoto y el Home Office. No son lo mismo. Por un lado la contingencia de salud nos ha obligado a trabajar a distancia, a evitar las concentraciones de personas en los centros de trabajo. Por otro, muchas empresas han optado por el ahora famoso Home Office, que antes parecía reservado sólo a cierto tipo de empresas y a perfiles profesionales muy específicos. Hoy, ha sido una de las formas que muchas compañías han encontrado para poder seguir operando, incluso aquellas que no pertenecen a sectores esenciales de la economía.

3. La jornada extendida. Algo de lo que no estábamos plenamente conscientes es que el hecho de ir todos los días a un centro de trabajo, propiciaba un inicio y un final de jornada. Para quienes trabajamos desde casa, esto se diluye al no haber traslados, ni tiempo invertido en conseguir el desayuno o detenernos a comprar un café, así como los saludos y protocolos de inicio y fin de jornada. Todo ello representaba pausas, y moldeaba la vida laboral. Sin embargo, el trabajo desde casa no tiene esos bloques temporales, y es algo que he comentado mucho con amigos y conocidos, que nuestra jornada creció de 9 a casi 12 horas diarias en promedio.

4. El E-Learning y capacitación en casa. Si eres (como yo fui) de aquellos que prefieren tomar cursos en salones dispuestos para ello, conocer a tus maestros y compañeros, hacer nuevas relaciones, seguramente te habrá costado mucho migrar al estilo de la capacitación virtual. Sin embargo, tiene sus ventajas: basta con cerrar una ventana y abrir otra para pasar de una capacitación a una junta de trabajo (y viceversa), puedes consumir mucho más contenido que cuando ibas a un curso para el que destinabas todo un día; y cada vez este tipo de capacitaciones evolucionan y se vuelven más completas.

5. Vincular la vida profesional con la personal. Si antes de la pandemia habían generaciones vivientes que no creían que las actividades profesionales y personales podían coexistir en la misma habitación, pregúntales después de 3 meses. El poder compaginar una vida profesional exitosa con roles tales como madre, padre, cónyuge, hermano, etc., parecía un lujo destinado a los empresarios y emprendedores. La cuarentena democratizó ese privilegio para todos aquellos que podamos operar eficientemente desde casa.

6. El descubrimiento de nuevos talentos. Para muchos de nosotros este ha sido un trimestre de auto-análisis e introspección. Si bien estamos trabajando más que antes, también es cierto que estar en casa ha propiciado espacios para la reflexión, el planteamiento de metas y, por supuesto, el descubrimiento de anhelos y talentos para echar a andar nuevos proyectos, pasatiempos e incluso ideas de negocio. El silencio abre nuevos canales en la mente que dan cabida a ideas que vale la pena materializar.

Aunque es incierto por cuánto tiempo va a prolongarse el confinamiento, me atrevo a decir que 3 meses son un período de preparación suficiente para los retos que se presenten en la vida de aquí en adelante. Hemos pasado del pánico, de la confusión, de la falta de herramientas para lidiar con la situación, a un punto donde hemos aprendido a tener paciencia, a ser más prudentes, a esperar para actuar; y quizá ahora estamos preparados para aprender a coexistir con el virus sin bajar la guardia.

Si en 3 meses nos hemos transformado tanto, me pregunto ¿cómo será el talento en el año 2021? ¿Y tú, cómo te lo imaginas?

Categorías:Capital Humano, Empresas, Entorno Laboral,, Habilidades, Life, Management, Pandemia, Recursos Humanos, Relaciones Laborales,, Skills,, Talento,, Trabajo, Vida Digital, Vida LaboralEtiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

2 comments

  1. Felicidades Mr. Talento aún muy joven y eres todo un Mr. O Sr. Siempre tu pluma tan ágil y jovial. Un abrazo.

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